Monitoring
Barreras de duración mínima
Catorce días por defecto, y nunca menos de siete. Por debajo de una semana está midiendo un martes y no un negocio.
El tráfico no es el mismo un martes que un domingo, y tampoco lo es la intención. Un experimento parado a los cuatro días ha medido los días que fueran esos, y el efecto que informa no sobrevivirá al contacto con una semana completa.
Por eso se exige una duración mínima antes de permitir una parada automatizada por significancia. Por defecto son catorce días, dos ciclos de negocio completos, y no se puede configurar por debajo de siete en ningún caso. Ese suelo es un límite estricto y no una advertencia, porque el argumento para bajarlo es siempre el mismo y siempre está equivocado.
Solo condiciona el camino de la significancia. Una hora de fin programada sigue terminando el experimento cuando llega, y una persona siempre puede pararlo a mano. La barrera existe para impedir que la automatización actúe sobre una lectura tomada demasiado pronto, no para impedirle gestionar su propio programa.
Se comprueba antes que el control de ausencia de datos, de forma deliberada. Un experimento recién iniciado parece idéntico a uno que no ha registrado nada en un día, y bloquear por esa lectura es terminal, así que evaluarla antes de que un experimento haya tenido ocasión de recibir tráfico destrozaría toda programación de parada por significancia al minuto de publicarse.